Reflexión

No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar su meta y aún así nunca logra llegar a ella; se equivoca el que, por temor a equivocarse, no camina.
No se equivoca el hombre que busca la verdad y no la encuentra; se equivoca el que, por temor a errar, deja de buscarla. (Txus)


lunes, julio 14, 2008

Risa


Los expertos consideran que para estar sano en necesario reír un mínimo de treinta veces al día. Y es que las carcajadas ayudan a estar en forma: cinco minutos de risa puede equivaler a cinco de ejercicio, y tres minutos de intensas carcajadas podrían sustituir a diez remando. Son datos que ha ofrecido María Isabel Heraso, presidenta de la Fundación Internacional del Dolor (FID) que estos días organiza un taller de Risoterapia en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

“La risa es un verdadero desintoxicante, capaz de curar o atenuar los males, produce el movimiento de 400 músculos, elimina el estrés y no tiene peligro de sobredosis”. Estas son las bondades que entraña –según Heraso- una costumbre que se pierde con la edad. Los expertos apuntan a que desde el nacimiento hasta los seis años de vida, el ser humano ríe unas 300 veces al día. Al llegar a adultos, los más alegres alcanzarán las 100, los menos, no llegarán a las quince.

“Las personas que ríen menos son más propensas a padecer enfermedades que las que tienen facilidad de risa”, señaló la presidenta de la FID. Una idea que refuerzan numerosos estudios, que concluyen en que la risa refuerza el sistema inmunológico, reduce la hipertensión, evita el estreñimiento, mejora la capacidad respiratoria, fortalece el corazón, previene la depresión, las lágrimas de las carcajadas limpian los ojos, tiene efecto analgésico, elimina el insomnio, favorece la eliminación de bilis, facilita la digestión, mejora la circulación y ayuda a deshacerse de las toxinas.

jueves, junio 19, 2008

Piensen


ocioso de nacimiento
nunca me aburrí puesto que siempre
había un fósforo o una tapa de lápiz que se
podía convertir en una nave espacial
esa imaginación que posen los niños son el mejor
tesoro que al pasar los años vamos relegando a nuestros
senderos olvidados dentro de nuestro cerebro
inconciente lo llamaron algunos. yo lo llamo el patio de atrás
es como castigar al niño por avergonzarnos de el
es que de apoco la sociedad de hoy se esta acostumbrando a la gente creativa con nuevas ideas que traiga vientos de cambio para que toda esta miseria de siempre estar obligados a seguir con todos sus protocolos.
yo quiero un mundo en donde la imaginación reine en donde los niños vuelvan a ser como éramos en los 90.
Siempre pensé que esta era de la tecnología nos aria bien de cierta manera pero es que veo así a tras y siento que los niños están perdiendo su infancia van creciendo mas rápido y toda esa magia de salir a jugar bajo el sol se esta perdiendo.
Es por eso que somos nosotros los que tenemos que cambiar eso, la promiscuidad se a convertido en una manzana de la cual todos quieren comer, es solo cosa de mirar a la juventud no soy tan viejo para esta hablando así, si no que solo soy un joven mas con sueños utópicos en donde le gustaría volver a arriesgar la vida por algo que valga la pena

miércoles, junio 04, 2008

Monstruos

Bueno un gran sabio antiguo dijo una vez.
“todos pasamos por periodos de dolor profundo, pero depende de cómo lo controlemos esto se convierte en ira”.
Todos somos monstruos sin nombre que queremos ser reconocidos por los demás, realizando actos que nos llevan a la vista publica y es así como personajes históricos se han dado a la luz, mas que eso hay echo que su nombre sea dicho por los demás.
Pero el monstruo crece tanto que los termina consumiendo y destruyendo todo su alrededor y así dejando de nuevo su nombre en el anonimato.
Y volviendo a ser un monstruo sin nombre.
Vivimos día a día atormentados por nuestros miedos, nuestras penas y nuestros monstruos internos los cuales debemos controlar, y cuando este nos controle o quiera tener un nombre sabremos que a llegado el momento en que debemos realizar o canalizar toda esa ira en algo bueno, ayudemos en ves de destruir.